21 junio 2008

Game over

Se me ponía esa cara de tonto con sonrisa sólo con mencionarlo. El relampagueo era simultáneo y la caja de los truenos ya estaba abierta. Allí permanecía unos segundos y después volvía a lo mío. Día tras día transcurría la lenta agonía tejiendo y excavando profundamente. El arco tenso y las flechas emponzoñadas. Entonces arrancaba a bromear con cualquier cosa, tapando el arrebato de locura. De nada iba a servir, señor mío, ya que el último tren se había marchado dejándome con un palmo de narices. Ya no quedan piedras lo suficientemente importantes como para detenerlo.

2 Comments:

At 08:34, Blogger David Suárez Suarón said...

llegará a estallar?????

 
At 08:24, Blogger Guaje Merucu said...

reventó

 

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